Negocios y ética ¿se puede?

Actualmente existe una creciente preocupación por las cuestiones éticas de las empresas, debido a los escándalos de corrupción, fraude y mala praxis de los directivos, empresarios y gerentes, que han llevado a la ruina de muchas organizaciones y empresas. Se puede ver en ello, el fracaso del modelo clásico de la teoría económica que argumenta ante todo la maximización del beneficio para los dueños y accionistas de las empresas obviando la responsabilidad de la empresa ante sus grupos de interés; es decir la empresa y las organizaciones deben saber y evaluar en su gestión cómo y a quién pueda afectar su actividad y responder por ello.

Frente a él, en los últimos años se está apostando por un modelo de empresa, la “empresa ciudadana”, que afecta y que es afectada por diferentes grupos de interés (stakeholders) en el devenir de su actividad y con la que por tanto debe convivir y respetar.

Secuencia de cómo ha ido evolucionando el concepto de ética en el management

excelencia

La ética como enfoque estratégico

Pasar a la gestión ética demandada por la ciudadanía,  supone una apuesta estratégica ética basada en tres principios (Cortina, A. 2014):

–       En la universalidad, en el sentido de que las empresas no sólo tienen que velar por el interés de los accionistas o de un grupo de interés, sino que deben velar por todas las partes interesadas y afectadas por el negocio.

–       En la responsabilidad: las organizaciones tienen que asumir las consecuencias de sus decisiones.

–       En la postconvencionalidad: una ética que no identifica lo justo con el interés egoísta ni con las convenciones sociales sino con lo que es bueno para la humanidad porque está en el nivel de los principios universales.

 ¿Pero cómo llevar a cabo dentro de las organizaciones esta estrategia ética? La respuesta es la RSC.

Los mercados financieros son conscientes de ello, así como algunas entidades bancarias que empiezan a premiar a las organizaciones que apuestan por una gestión responsable. De acuerdo a Eurosif (2014), la inversión socialmente responsable (ISR) ha experimentado un crecimiento del 22,6 % en Europa entre 2011 y 2013.

Las organizaciones más avanzadas en políticas de RSC incorporan el compromiso ético en sus mecanismos de selección, integración y formación; en sus sistemas de gestión y en su enfoque de las relaciones con los afectados e interesados. 

Si te interesa saber más sobre cómo aplicar una gestión ética en tu organización y así incrementar tu competitividad, escríbenos a info@cabalconsulting.com

 

 

 

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