La sociedad confía en que las empresas resuelvan problemas sociales

Las empresas son la institución más confiable según el barómetro de confianza de Edelman del 2021 . En una encuesta realizada en 28 países, entre ellos España, los encuestados sitúan a las empresas  en el primer lugar de la confianza (61%), por delante de las ONG (57%), los gobiernos (53%) y los medios de comunicación (51%).

Las empresas han logrado esta confianza desarrollando vacunas de forma proactiva en un tiempo récord, colaborando y contribuyendo en la comunidad, suministrando información confiable  y encontrando nuevas formas de trabajar. La confianza continúa moviéndose localmente, con los encuestados que confían aún más en “mi empleador” en un 76% y en “el director ejecutivo de mi empleador” en un 63%.

Después de un año marcado por la pandemia, con la sociedad cada vez más desconfiada de los gobiernos, las redes sociales y los medios de comunicación, la ciudadanía ve en las empresas la institución llamada a mejorar la situación. Es más, el 68% de los encuestados afirma que los directores ejecutivos deben preocuparse por invertir cuando el Gobierno no soluciona los problemas sociales. Asimismo, el 65% apunta que son responsables ante la comunidad.

Estas expectativas para las empresas suponen una mayor responsabilidad tanto para las empresas como para sus dirigentes, a los que se les exige un mayor compromiso social, un liderazgo ético, el buen gobierno, el respeto a los Derechos Humanos y la protección del medio ambiente. 

 

La confianza es un activo clave para las empresas, pues a mayor confianza mayor lealtad de los consumidores.

 

 

Apostando por lo local y relaciones auténticas

La confianza en los líderes sociales ha disminuido un 3% para los Directores ejecutivos. Sin embargo, hay más posibilidades de que la ciudadanía deposite su confianza en líderes empresariales con los que tiene conexión, bien por ser sus empleadores (un 76%) o bien por tener un vínculo con su comunidad. Es decir, las empresas tienen un papel relevante en la vida de las personas a las que emplea y de su entorno más próximo. Por tanto deben comprometerse con ellas y estrechar las relaciones para generar más confianza.

La encuesta indica que la ciudadanía tiene unas altas exigencias de acción a las empresas. Esperan que no solo actúen guiadas por su propio interés en este contexto tan incierto en el que vivimos. Depositan en ellas, como empleadoras, un papel activo en la solución de problemas sociales y en la recuperación de la confianza. Este contexto es una oportunidad para desarrollar el activismo de marca e implicarse en causas para mejorar los problemas de la sociedad.

Calidad de la información

El informe de este año revela que la mayor oportunidad para ganarse la confianza empresarial es proteger la calidad de la información. El 53% de los encuestados cree que las corporaciones necesitan llenar el vacío de información cuando los medios de comunicación están ausentes.

La calidad de la información de las empresas se logra con un plan de comunicación que responda realmente a las expectativas de los diferentes grupos de interés, ofreciendo información relevante, oportuna, consistente y continuada. Este plan de comunicación ayudará a seguir manteniendo la confianza de las empresas.  Contáctanos si necesitas que te asesoremos en la elaboración de la estrategia de comunicación de tu empresa logrando la confianza de tus clientes, empleados, sociedad y demás grupos de interés.

Entrevista a la autora de: “Activismo de marca, una nueva estrategia de marketing”, Carlota López Aza

Elaboramos tu EINF conforme a la Ley 11/2018

Elaboramos tu EINF conforme a la Ley 11/2018 de Información no financiera

 

La Ley 11/ 2018 también conocida como Ley de Información no financiera  obliga a las empresas de más de 250 empleados a presentar en 2021 el primer Estado de Información no Financiera (EINF).

La  Ley 11/2018, se publicó el 28 de diciembre, y modifica el Código de Comercio, el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, y la Ley 22/2015, de 20 de julio, de Auditoría de Cuentas, en materia de información no financiera y diversidad.

El EINF, Informe o Memoria de Sostenibilidad, es un documento que recoge los impactos sociales, ambientales, económicos, lucha contra la corrupción y derechos humanos  más relevantes de una empresa.

Según la Ley, el EINF  debe ser presentado junto a las Cuentas anuales consolidadas, presentado como punto de orden del día  y serán firmados por todos los administradores de la sociedad obligada a formularlos, que responderán de la veracidad de los mismos. Si faltara la firma de alguno de ellos, se señalará en los documentos en que falte, con expresa mención de la causa.

Además de cumplir la Ley,contar con un EINF o Memoria de Sostenibilidad es una potente herramienta de comunicación para los diferentes grupos de interés, ya que muestra el compromiso de la organización con la Sostenibilidad; favorece la Participación de los grupos de interés para buscar conjuntamente Soluciones y aprovechar las Oportunidades derivadas de los retos sociales y Ambientales

Beneficios

Para las empresas y demás entidades que no están obligadas a elaborar un EINF los Informes de Sostenibilidad son un instrumento muy útil para:

  • Motivar e Involucrar en Objetivos
  • Potenciar la Credibilidad, Confianza y Reputación
  • Identificar Nuevas Oportunidades
  • Unir y cohesionar áreas de la organización.
  • Mejorar la Capacidad de medir Progresos en objetivos y metas
  • Contribuir a Eficiencia Operativa

Contenidos de un EINF

a) Una breve descripción del modelo de negocio.

b)Una descripción de las políticas que aplica el grupo respecto a dichas cuestiones, que incluirá los procedimientos de diligencia debida aplicados para la identificación, evaluación, prevención y atenuación de riesgos e impactos significativos y de verificación y control, incluyendo qué medidas se han adoptado.

c) Indicadores clave de resultados no financieros pertinentes que permitan el seguimiento y evaluación de los progresos y que favorezcan la comparabilidad entre sociedades y sectores, de acuerdo con los marcos nacionales, europeos o internacionales de referencia utilizados para cada materia como GRI, Pacto Mundial .

d) Los principales riesgos relacionados con esas cuestiones vinculados a las actividades del grupo, entre ellas, cuando sea pertinente y proporcionado, sus relaciones comerciales, productos o servicios que puedan tener efectos negativos en esos ámbitos, y cómo el grupo gestiona dichos riesgos, explicando los procedimientos utilizados para detectarlos y evaluarlos de acuerdo con los marcos nacionales, europeos o internacionales de referencia para cada materia.

e) Indicadores clave de resultados no financieros que sean pertinentes respecto a la actividad empresarial concreta, y que cumplan con los criterios de comparabilidad, materialidad, relevancia y fiabilidad:

  • Información sobre cuestiones medioambientales
  • Información sobre cuestiones sociales y relativas al personal
  • Información sobre el respeto de los derechos humanos
  • Información relativa a la lucha contra la corrupción y el soborno
  • Información sobre la sociedad:

La divulgación de información no financiera o relacionada con la responsabilidad social corporativa contribuye a medir, supervisar y gestionar el rendimiento de las empresas y su impacto en la sociedad. Esta normativa es esencial para la gestión de la transición hacia una economía mundial sostenible que combine la rentabilidad a largo plazo con la justicia social y la protección del medio ambiente, conforme a lo que establece la Directiva 2014/95/UE.

Si eres una empresa de más de 250 empleados, desde Cabal Consulting podemos ayudarte a planificar tu EINF conforme a la Ley 11/2018  y comenzar tus primeros pasos en Sostenibilidad. Contacta con nosotros en info@cabalconsulting.com o por whatsapp 34 683 12 31 11

Desafíos de la Reputación empresarial frente a la nueva verdad social

Desafíos de la Reputación frente a la nueva verdad social” fue el título de la Webinar organizada por Empresability, Movimiento Hispanoamericano de Responsabilidad Social en la que la directora de CABAL CONSULTING, Belén Merino Vázquez, participó como ponente con la ponencia “La buena Reputación, el seguro de las empresas frente a la nueva verdad social.”

En un contexto de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad (VICA) en el que vivimos, la Reputación hoy no solo es una ventaja competitiva, es un seguro contra la incertidumbre. Diferentes estudios  atribuyen un 60% del valor de mercado de su marca a la reputación general de la empresa.

La Reputación es  el “conjunto de percepciones que tienen sobre la empresa los diversos grupos de interés con los que se relaciona, tanto internos como externos. Es el resultado del comportamiento desarrollado por la empresa a lo largo del tiempo y describe su capacidad para distribuir valor a los mencionados grupos.” (Foro de RC, 2006).

Una buena Reputación, está sustentada en unos valores claros,  un gobierno responsable y una comunicación comprometida y transparente con sus grupos de interés. La buena reputación se fundamente en 5 principios: compromiso, consistencia, transparencia, diferenciación y visibilidad hacia los grupos de interés (Fombrun y Van Riel, 2003) .

El “riesgo reputacional”

La Reputación es un  intangible y debido a ello su gestión es relativamente reciente.

  • El uso del término “riesgo reputacional” es relativamente nuevo (Bezuyen, 1994; Larkin 2002; Neef 2003; Rayner 2003; Eccles et al. 2007).
  • A partir del acuerdo de Basilea II (2004), se populariza el término.
  • La inclusión de los riesgos no financieros y el riesgo reputacional, se recoge en los códigos de Buen Gobierno y recomendaciones internacionales.
  • En España, el Código Unificado de Buen Gobierno español de 2006, menciona el riesgo reputacional en la Recomendación 49. Y la mayoría de las grandes empresas del IBEX-35 lo incluyen en sus Informes de Gobierno corporativo.
  • Hoy en día se considera el 1er riesgo percibido para las empresas.

La Reputación se puede y debe ser gestionada desde la Alta Dirección como uno de los principales activos de la Empresa. Para ello debe adoptarse una visión reputacional y debe ser gestionada de forma integral por una Dirección de Reputación o Gestión de intangibles, que tenga la visión completa de la organización y entienda las expectativas de los Grupos de interés.

Actualmente la Gestión de la Reputación debe estar sustentada en los valores y alinearse a un Propósito. A partir de aquí, se debe hacer una gestión de riesgos y oportunidades reputacionales.

Palancas para gestionar la Reputación Corporativa en la era COVID-19

  • El CEO se pone al frente de la organización y lidera con el ejemplo.
  • “Activismo de marca”: los clientes como “consumidores políticos”.
  • La seguridad y salud, y el apoyo a las personas más vulnerables, una prioridad.
  • La comunicación basada en la escucha profunda, el diálogo y la cocreación de los grupos de interés.
  • Media mix.
  • Nuevos influenciadores, menos glamour y más humanidad.
  • La agilidad y adaptación constantes, una nueva manera de hacer las cosas.
  • La digitalización, una oportunidad para difundir los valores de la compañía a todos los grupos de interés.
  • La cooperación y las alianzas para conseguir mejores resultados y nuevas oportunidades.

Si te la perdiste, puedes ver en youtube la Webinar sobre Desafíos de la reputación empresarial frente a la nueva verdad social. Si quieres saber más sobre Gestión de riesgos reputacionales escríbenos

 

Política de “compras responsables”, una buena manera de evitar el riesgo reputacional

Política de “compras responsables”, una buena manera de evitar el riesgo reputacional

 

Las compras responsables, sostenibles o éticas son aquellas que, además de valorar los criterios de calidad y precio, también tienen en cuenta los aspectos sociales, éticos y medioambientales, en el proceso de elaboración y suministro del producto o servicio. Cuando una empresa tiene una política de “compras responsables” además de contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible estará también evitando un riesgo reputacional

Hay que diferenciar compra responsable de consumo responsable, éste último se refiere a las pautas de consumo del cliente final. En este artículo nos vamos a referir al proceso de aprovisionamiento de materiales y servicios por parte de una organización o empresa, para a su vez generar un producto o servicio que es lo que se conoce como “compra responsable”.

¿Por qué es importante contar con una “política de compras responsables”? Porque en mercados globales, muy competitivos, y cada vez más transparentes, conocer las prácticas de tu cadena de suministro te evitará riesgos reputacionales.  Las empresas que ignoran la trazabilidad de sus productos y las prácticas de sus proveedores están expuestas a un alto riesgo reputacional; las empresas textiles lo saben muy bien ya que a menudo conocidas marcas de moda se han visto envueltas en escándalos que han impactado en sus ventas al conocerse que trabajaban con proveedores que vulneran los Derechos Humanos.

Además de evitar una crisis reputacional, contar con una política de compras responsables permite el acceso en condiciones preferentes a la contratación del sector público, contribuye al ahorro de energía, y a un menor impacto ambiental.

Contratación pública responsable

Las compras del sector público representan un volumen muy importante de la actividad económica de cualquier país; según el Observatorio de la contratación pública, con datos de la Comisión Europea, suponen el 19 % del PIB de media en la UE,  aunque existen grandes diferencias entre estados miembros (el 8,8 % en Grecia o el 29,5 por ciento en Holanda). En España asciende al 15,5%.

La Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público, por la que se transponen al ordenamiento jurídico español las Directivas del Parlamento Europeo y del Consejo 2014/23/UE y 2014/24/UE, de 26 de febrero de 2014 sobre contratación pública  incluye criterios laborales, sociales o medioambientales como motivos de exclusión para la contratación de obras y servicios. Los objetivos que inspiran esta Ley son, en primer lugar, lograr una mayor transparencia en la contratación pública, y en segundo lugar el de conseguir una mejor relación calidad-precio.

Esta ley también establece que “en toda contratación pública se incorporarán de manera transversal y preceptiva criterios sociales y medioambientales siempre que guarde relación con el objeto del contrato”. Asimismo insta a la simplificación de los trámites y a facilitar el acceso a la contratación pública de las pymes, así como de las empresas de economía social.

Esta ley también aplica a los partidos políticos, las organizaciones sindicales y las empresariales, así como las fundaciones y asociaciones vinculadas a cualquiera de ellos siempre que se cumplan determinadas circunstancias como que su financiación sea mayoritariamente pública y respecto de los contratos sometidos a regulación armonizada

Esta normativa se enmarca en la Estrategia Europea 2020 que tiene el objetivo de generar acciones “para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador” y permitir que los contratantes utilicen mejor la contratación pública en apoyo de “objetivos sociales comunes”.

Cómo poner en marcha una política de compras responsables

Para elaborar una  política de compras responsables, la organización debe hacer un análisis interno:  evaluar qué principios rigen la gestión de su organización y cómo incorpora estos valores en la toma de decisiones de compra.

Para que este proceso tenga un enfoque sostenible hay que tener en cuenta dos aspectos: el ciclo de vida de los productos y la gestión de la cadena de suministro. Respecto al primero, supone saber cuál es el coste real de un producto que compramos, desde que se concibe hasta que llega a nuestras manos; una vez que se dispone de esta información se debe integrar en la  decisión y negociación. Respecto al segundo, implica conocer a nuestros proveedores y cómo sus decisiones y forma de trabajar afectan a nuestro producto en términos de calidad, seguridad, privacidad, reputación, etc. La cercanía del proveedor es un criterio a tener en cuenta.

Como parte de esta política de compras responsables, hay que comunicar  la decisión a los proveedores habituales. Comunicar a los proveedores el nuevo enfoque de gestión de la empresa les ayudará a tomar decisiones al respecto. Se debe ofrecer un periodo de tiempo de adaptación a las nuevas condiciones y en su caso asesoría, especialmente si es un proveedor estratégico.

¿Cómo saber si un producto o servicio cumple criterios éticos, sociales y medioambientales?

Las etiquetas pueden ser un elemento indicativo de si un producto cumple algunos criterios. El  problema es que existen muchas etiquetas (más de 200 en Europa) y no todas son igualmente exigentes. Para que una etiqueta sea confiable ha de seguir un proceso de certificación, verificación y mecanismos de seguimiento por organizaciones externas. Una de las etiquetas que cumple estos criterios es la etiqueta ecológica de la Unión Europea: que identifica de forma voluntaria  productos que tienen un impacto ambiental reducido. Para la concesión de esta etiqueta se tienen en cuenta los impactos en el uso de los recursos naturales y energía; emisiones a la atmósfera, agua y suelo; deposición de los residuo; ruido y efectos sobre los ecosistemas

Pero, sobre todo a nivel de pequeñas empresas y proveedores, el sentido común y la cercanía deben ser criterios a tener en cuenta. Si quieres elaborar tu política de compras responsables, comunícate con nosotros. Además de evitar una crisis reputacional, contar con una política de compras responsables te permitirá adelantarte a posibles regulaciones al respecto,  y prevenir un riesgo reputacional. ¡Escríbenos a info@cabalconsulting.com y te asesoramos!

 

 

 

El Club Catalán de negocios en México organiza el encuentro “Mujeres y liderazgo”

La conexión entre Reputación corporativa y RSC

La conexión entre Reputación corporativa y RSC

 

Cuando se habla de las ventajas para iniciar una estrategia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) o Responsabilidad Social Empresarial (RSE) se menciona como uno de sus beneficios la mejora de la Reputación. Pero, ¿cómo se relacionan estos dos conceptos? En este post vamos a resumir los aspectos clave en gestión de la Reputación, y cómo se conecta con la RSC o RSE.

Reputación corporativa, una ventaja competitiva

Hoy se habla de la buena Reputación empresarial como una ventaja competitiva, porque una buena reputación es sinónimo de confianza de los grupos de interés. Ante una sociedad cada vez más informada y exigente, y un entorno VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo) una buena reputación es una ventaja competitiva porque influye en las decisiones de compra y lealtad de los clientes; genera compromiso en los empleados y mejores condiciones de negociación con proveedores y financiadores; interesa a los medios de comunicación y otorga el beneficio de la duda cuando la empresa se ve envuelta en una crisis de reputación.

Según la experiencia de Reputation Institute, una de las organizaciones de referencia en Reputación creadora del modelo Reptrack, por cada punto que se incrementa en la reputación de una empresa, aumenta un 2,6% su valor total. También se estima que las empresas con mejor Reputación despiertan el interés de los consumidores, que son más proclives a recomendarlas frente a otras con menor capital reputacional. Así pues, la Reputación tiene un impacto directo en el negocio.

La preocupación por la reputación de las personas o de las empresas no es nueva. Tradicionalmente se habla de que una empresa tiene “buen nombre” o que tal o cual persona “goza de buena reputación”. Miguel de Cervantes en “El Quijote”, se refería a ella con la frase: “Más vale el buen nombre que las muchas riquezas”. Sócrates, en la Grecia clásica, ya ofrecía pistas sobre cómo cuidar la rReputación: El modo de obtener una buena reputación es procurar ser lo que se desea parecer.”

En efecto, este concepto no es nuevo, lo que es desconocido es el contexto en el que operan actualmente las empresas donde la incertidumbre, la desconfianza, el uso masivo de las redes sociales e internet y el aumento de las exigencias sociales, entre otros aspectos, han hecho multiplicar los riesgos reputacionales a los que una organización está expuesta y con ello la preocupación por la protección de la Reputación.

La revista Fortune fue la pionera en medir la Reputación de las empresas, creando en 1983 la encuesta The Most Admired American ́s Companies, realizada a 8.000 ejecutivos y analistas financieros sobre empresas pertenecientes a 32 sectores; hoy en día ha evolucionado y el Ránkin “World´s Most Admired Companies” es uno de los más esperados de cada año.

Este Rankin así como el que elabora Reputation Institute o Merco en nuestro entorno miden la reputación de la grandes organizaciones, comparándolas entre sí, en base a varias dimensiones que generalmente coinciden en todos ellos: calidad de los servicios y productos, buen gobierno, ética o ciudadanía, cuidado del medio ambiente, clima laboral, internacionalización, innovación y solidez financiera. Si analizamos con atención estas dimensiones, vemos que coindicen en gran parte con lo que hoy en día se entiende por RSC. Y es que una buena Reputación se explica en buena parte por el comportamiento ético y responsable de una organización.

Gestión de la reputación, una cuestión de estrategia

Una correcta estrategia de gestión de la Reputación corporativa debe considerar en primer lugar que la Reputación es un activo intangible, difícil de medir porque está en la “mente de otros”, los grupos de interés.

En segundo lugar, tengo que considerar que al estar en la “mente de otros” yo no puedo controlar mi Reputacion pero sí puedo influir en las percepciones de mis grupos de interés y de aquellos que influyen en las percepciones de mis grupos de interés.

Por ello, una correcta estrategia de Reputación debe estar enfocada a crear y mantener fuertes relaciones con los Grupos de Interés de la organización. A continuación os resumimos las fases claves en una estrategia de gestión de la reputación corporativa.

  1. Análisis de la organización, cuáles son los valores que la mueven y cómo es su comportamiento frente a los grupos de interés (es decir su RSC).
  2. Entendimiento  del contexto en el que opera la organización y sus competidores. La reputación se mide necesariamente frente a otros, por eso siempre debemos medir nuestra reputación frente a los pares del sector en un contexto determinado.
  3. Identificación y escucha d sus grupos de interés, comprendiendo los asuntos que interesan a todos y cada uno de ellos y en función de ello, priorización de los riesgos y oportunidades reputacionales (gestión de riesgos).
  4. Elaboración del Plan de gestión de la reputación que incluya la reducción de riesgos y el aprovechamiento de oportunidades reputacionales.
  5. Elaboración de un Plan de crisis. La crisis tarde o temprano llegará, así que mejor estar preparados. Si una organización está desatendiendo un asunto que sus grupos de interés están reclamando y su competencia está abordando, se encuentra ante un elevado riesgo reputacional.
  6. Comunicación: en todo este proceso relacional la comunicación juega un papel fundamental. Cuando una organización tiene un déficit de comunicación hacia algún grupo de interés en un área donde está tiene un buen desempeño, se encuentra ante una oportunidad de incrementar su capital reputacional a través de una comunicación diferenciada, nuclear y de probabilidad de ocurrencia. Aumentar el capital reputacional nos blinda frente a futuras crisis y es como ya hemos dicho, una ventaja competitiva

Para terminar, recordamos una frase del presidente y director Ejecutivo de AON, Rory Moloney, en la introducción al Estudio Gestión del Riesgo  Empresarial, (AON en 2017). “Vivimos en una era de volatilidad sin precedentes. Las tendencias en tres dimensiones principales (economía, demografía y geopolítica) combinadas con el ritmo exponencial del cambio tecnológico, están convergiendo para crear una nueva realidad desafiante para las organizaciones de todo el mundo. Mientras estas fuerzas crean nuevas y en ocasiones imprevistas oportunidades, también crean nuevos riesgos, que debe ser manejados, a menudo en nuevas formas”.  Una de esas nuevas formas es una gestión de las organizaciones que entiende la importancia estratégica de la Reputación corporativa.

Y añadimos la famosa frase de Warren Buffet, “Toma veinte años construir una buena reputación y solo cinco minutos arruinarla.  Si piensas en ello, harás las cosas de forma diferente”.

Belén Merino es consultora de RSC, especializada en gestión de la Reputación Corporativa. @BMerinoV

 

Bibliografía:

AON, (2017). Global Risk Management Survey. Ed. AON.

Fombrun Ch. y Van Riel, C (2004, Fame and Fortune. How Successful Companies Build Winning Reputations. Ed. Pearson Education.

Páginas web:

Merco: http://www.merco.info/es/

Reputation Institute: https://www.reputationinstitute.com/

¿Qué empresas están obligadas a elaborar un Estado de información NO financiera o Memoria de Sostenibilidad?